lunes, 7 de junio de 2010

¿CHARLANDO?

- No, no. No se trata de eso.
- ¿Cómo que no?
- Sé que no se trata de una vulgar atracción física, se trata de algo más sutil.
- ¿Sutil dices?
- Si. Todavía leve, pero profundo y además sin mácula.
- ¿Me quieres tomar el pelo?
- Desde luego que no, es tal como yo lo veo.
- Pero, de una vez, o te callas o me explicas qué es lo que realmente percibes.
- Te portas como un crío y más cuando pienso en tu trayectoria. Tu actitud es desenfadada en exceso; tu mirada inquieta; el temblor casi imperceptible de tus manos cuando aparece, patético; esa manera de querer aparentar, de presumir, de dejar patente que las cosas banales de la vida no te interesan; el uso, casi abuso, de tu famosa oratoria; tu delicado humor que se hace más evidente... Puro histrionismo. Todo me indica que, si pierdes así los papeles delante de una mujer, tiene que haber algo más, es decir, estás enamorado.
- El que no me interesen las banalidades y presumir un poco de mis cualidades, que no de las tuyas, no te da derecho a suponer tal cosa.
- A pesar de tu inteligencia, de tu aparente displicencia, del escepticismo, don de gentes y seguridad trabajada en años de estudio y experiencia, has caído en las redes de un Cupido, que no respeta ningún tipo de defensa.
- ¡Estás loco!, ya sabes que no creo en el amor y menos en la pareja. Cállate, por favor, me sacas de quicio.
- ¿Por qué actúas con tanta afectación entonces?, ¿por qué vuelves a la adolescencia delante de ella?, ¿por qué, a pesar de nuestra experiencia en conferencias, debates o clases, en cuanto la ves, te ruborizas como un colegial?...
- ¿Yo histriónico?, a pesar de ti, de que siempre has intentando que abuse de mi posición en tu beneficio y regalo, sabes muy bien que procuro mantener una actitud razonablemente sencilla, atenta y seria, aunque ponga en práctica mi sentido del humor. Es decir, me porto como soy. Afectado yo... ¡qué necedad!
- Está bien; contesta, ¿por qué, con ella, no hemos tratado nunca de buscar respuesta adecuada a mi excitación? Y, definitivo: ¿por qué me has forzado a entrar en esta floristería, cuando siempre hemos pensado que es una cursilería para románticos impenitentes eso de regalar flores?

15 comentarios:

mariajesusparadela dijo...

Buena conversación, sobretodo con esos interlocutores.

Montserrat Llagostera Vilaró dijo...

Hola:

¿Me equivoco?. Pues no lo se pero me parece más que un diálogo es un monólogo,con el personaje y su pensamiento.

Bonito final.Le eapetece entrar en una floristeria.
Pero no se atreve, por no contradecirse.

bicos, Montserrat

Caminante dijo...

Si es que las flores ya no se estilan! son algo para las madres o las suegras. Ahora se llevan los bombones, los perfumes...

Taty Cascada dijo...

El protagonista es un hombre, habla con un amigo, pero una frase me quedó dando vueltas...¿por qué no hemos tratado nunca de buscar respuesta adecuada a mi excitación?...¿el protagonista enamorado del amigo?...¿Es asi? o mi imaginación voló demasiado.
Un beso, entretenido relato.

Víctor Sáez dijo...

Me ha gustado, Ana, este soliloquio.
Un abrazo, que estamos muy perdidos... Ah...una cosa va en camino...jejeje

Víctor

Aldabra dijo...

vaya, y nos dejas en suspenso, sin saber como seguirá la historia... ¡que pena!
bicos,

Froiliuba dijo...

Ya sabes,
jejejeje

bss

Raposo dijo...

Quédome sen saber que flores vai mercar. Ai,o amor!!!

Marisa dijo...

Me pareció un soliloquio
un tanto surrealista
pero muy bueno.

Aunque parezca pasado
de moda, me gusta que
me regalen flores.

Biquiños

Albino dijo...

Espero la segunda parte porque esta historia tan bien narrada necesita todavia un final.
Cariños.
AH. Pasate por mi blog donde dejaste un comentario sobre Leopoldo Novoa, porque te doy la dirección de donde tiene exposicion abierta en Vigo hasta el dia 16.

Alís dijo...

¡Qué incordio cuando nuestro otro yo se empeña en mostrarnos, y argumentarnos, lo que no queremos reconocer!
Muy bueno el relato, Fonsilleda. También me gustaría saber cómo sigue y quién acaba teniendo la razón.

Bicos

PD. Perdona por haber tardado tanto en pasarme. Andaba algo perdida

María Albertí dijo...

Taaaaanto que aprender..., por qué nos empeñamos en no ver los grises?????

Poseidón dijo...

Hola

hablando se entiende la gente!
y tb se aprende

feliz dia

saludos

AROBOS dijo...

Está enamorad, evidentemente; a pesar de que no quiera reconocerlo: Cupido le ha destrozado el corazón.

Rosario dijo...

El regalo de una flor es el mejor que me pueden hacer, aunque dure una semana.
Un abrazo fuerte desde mi librillo.