martes, 21 de abril de 2009

MANIFIESTO

Últimamente, de vez en cuando, se me ocurre participar en algún juego de los que se proponen en GB, que es una especie de página literaria a la que estoy anotada desde hace algún tiempo, principalmente porque me gusta probar si soy capaz de, aparte de dejar volar mi imaginación, someterme a unas pautas que me marquen.
Así he escrito el texto que sigue. Este juego concreto consiste en que, en un tema libre de no más de 400 palabras ni menos de 200, hacer un relato que contenga determinadas palabras que, en este caso fueron:
DOBLEZ
EXILIADO
INDÓMITO
INSUFRIBLE
MONEDA
MOSCA

Bien entendido que (de esto, así como del número exacto de palabras, me enteré después de dos participaciones; una que se arriesga sin preguntar, un gran defecto), se permiten tiempos verbales distintos a los propuestos, así como diversos géneros tanto en nombres como en adjetivaciones, plurales o singulares en fin, ligeras variantes de las palabras propuestas.
Asimismo, luego puedes participar haciendo crítica de los textos propuestos o comentarios sobre los mismos. En este apartado, todavía no me he arriesgado, pero supongo que terminaré interviniendo.


MANIFIESTO

Ahora, aquí, en este momento en el que esta historia, la mía, la que me ha conducido a estas márgenes, la que me ha proporcionado el insufrible título de "exiliado indómito" por el que se me conoce en la prensa local, declaro que ya no reconozco mi anterior vida.
Aquella, en la que fui honrado padre de familia, al servicio de un estado que no ha sabido ni querido pagar en buena moneda; aquella en la que se desarrollaran mis dotes, primero de hijo e infante al servicio del aprendizaje, más tarde de joven estudioso de historias propias y ajenas y de leyes varias, con el exclusivo fin u objeto de preparar mi mente y espíritu en post de adquirir los conocimientos y preparaciones necesarias para buscar, e incluso desear, para mí y mis coetáneos, un progreso y bienestar añorados siempre; después, con alacridad y sin ningún tipo de doblez, al servicio de un pueblo al que creía pertenecer, trabajando por el desarrollo de los habitantes de aquel país injusto, envidioso e impotente, con ahínco, persistencia y empeño.
Aquella, en la que, cumpliendo con todas las exigencias sociales, formé una familia, tuve hijos y continué luchando desde las aulas y unas páginas que todos suponíamos democráticamente libres, manifestando mi acuerdo o crítica ante cualquier avance, ley o movimiento que naciera, tanto por parte de sordos y aislados gobernantes, como de un pueblo cerrado, servil y sin empuje, de un ejército al servicio del poder instaurado e instalado por la fuerza de sus armas y, finalmente de una religión que había olvidado cuál debiera ser el fin de su existencia: proteger al débil, apoyarlo e impulsar su mejora, tanto física como espiritual.
Aquella, en la que, finalmente "la mosca negra" de la ingratitud, la fuerza, la desidia, el conformismo y miedo patentes en todos los rincones de una sociedad apocada, la ceguera colectiva, el poder de la fuerza y una represión feroz e indiscriminada, me hicieron lo que ahora soy: un maduro y avergonzado recién llegado, al que un país liberal y desprendido, da cobijo y medios para llorar públicamente e ir olvidando o guardando sentimientos, en un corazón endurecido por sufrimientos propios y ajenos, lejos de hijos, familia, conciudadanos y cualquier tipo de aspiración o anhelo anteriores.

Imagen: "The son of man", de René Margritte.

5 comentarios:

José do Neto dijo...

¿Alegato afligido?
Yo, desde aquí, sin doblez alguna,
exiliado por ti, por tu indiferencia,
me presento ante vos, de manera indómita,
sabiendo de antemano que soy insufrible
pero que no os traiciono, por ninguna moneda,
aunque pueda marear, cual mosca veraniega,
para preguntar, con toda mi modestia:
¿Qué os ha sucedido, Fada do Trasdeza,
para no contestar, a humilde caballero,
que echa de menos tu escritura amena?

Xeromeno dijo...

¡¡Estupendo!! ¡¡Hay que verlo para creerlo!!Yo que iba de paso en mi vuelo por sus páginas, cual cormorán distraído (ya me pillaste), me encuentro con una queja en regla, en forma de manifiesto, que me ha dejado patidifuso por su vindicación, su energía, su expresividad y un análisis de una realidad democrática que sólo permite expresar públicamente las ideas pero que no acepta, para nada, la participación real de la sociedad en las cuestiones trascendentes. ¡¡Caramba coa Fonsilleda!! ¡¡Cuánto revuelve!! ¿Cómo es posible tanta producción? Eres un cajón de sorpresas. Parabéns desde un cantil que no conocías.

Internautilus dijo...

La verdad, amiga, es que cada día me sorprendes más y mejor, cada día me honro más de ser lector de tus cosas y ni que decir tiene de ser tu amigo. Si lo planteaste como un ejercicio, más que superado, pero al que has imprimido una plusvalía que Xeromeno ha analizado perfectamente. Así que...permíteme rendir mis armas ante tí, oh, diosa celta de las letras!!

Dante dijo...

No es fácil ajustarse a determinadas reglas y palabras exactas a incluir en un relato. Sin embargo, para vos nada es imposible. Cumplidas todas las exigencias, y encima a modo de manifiesto? Sólo vos sos capaz de hacer algo así, preciosa. Dejo un beso el doble de grande esta vez, y el más fuerte abrazo a la distancia que puedas imaginar para que me sientas cerca. Sos fuerte. Sé que lo sos. Beso, preciosa, y ánimo.

Zoe dijo...

si te digo que no leí tu manifiesto tal vez no me creerias pero asi es, esta noche sólo quería escribirte y decirte que la distancia no importa que espero que sientas mi abrazo y mi cariño , encantadora hadastraza...
un montón de bicos pequeños y grandes...