jueves, 29 de enero de 2009

NO PEDÍA TANTO

Durante su intensa y preocupada vida, no había sido capaz de deshacerse de aquella duda que se había iniciado cuando era un comprometida estudiante de Filosofía. Cada día que pasaba, el nudo formado por todos aquellos argumentos, a favor y en contra, la estaba ahogando.
No quería morir, estaba harta. Si Dios existía, que Él se esforzara un poco y se lo demostrara.

Entendía que ya había trabajado bastante; a partir de ahora, deseaba vivir sin preocupaciones y divertirse.
Salió de aquella iglesia en la que, una vez más, había estado meditando y con determinación se dirigió al semáforo...

¿Dónde estaba?, ¿qué le había sucedido?, ¿qué era aquella luz?, ¿dónde se encontraba la maravillosa orquesta de cámara que se dejaba oír?; aquellas manos tendidas hacia ella ¿no eran las de sus fallecidos abuelos paternos que sólo conocía por fotografía?
Imagen: Nube Magallánica Menor, cercana a la Vía Láctea.


3 comentarios:

Internautilus dijo...

Un micro muy intenso, breve pero intenso. Me gusta.

Zoe dijo...

Tanto divagar...Se nos escapa la vida divagando no?.Tal vez porque el mañana nunca se saba si existe...

En vuelo rápido paso...refugio en tus textos...bendito refugio

Bicos

Froiliuba dijo...

Pues mira lo que le pasó por poner su vida en manos de Dios... mejor le hubiera ido si hubiera mirado el semáforo

bicos ( de esta me excomulgan o algo)